Ensayo causerie "CAZUELA" Lucio Víctor Mansilla
1. INTRODUCCION
Para
comenzar con el ensayo, considero de suma importancia tener en cuenta quien fue
Lucio V. Mansilla, así como también que fueron las causeries y cuáles eran sus
propósitos.
Lucio
Victorio Mansilla fue un militar, periodista y escritor argentino, quien nació
el 23 de diciembre de 1831 y falleció el 8 de octubre de 1913 a la edad de 81
años. Mansilla tuvo la posibilidad de viajar y conocer diferentes partes del
mundo a una temprana edad gracias a un castigo por parte de sus padres, lo que género
que sea poliglota[1].
En el año 1857 Mansilla se trasladó a Entre Ríos, donde se inicio con el
periodismo y fue designado diputado de la confederación.
Su
obra mas recordada es “Una excursión de los indios ranqueles”[2], la cual fue consecuencia
de la inspiración que Lucio obtuvo luego de que el presidente Sarmiento lo
designo jefe de la frontera contra los indios en Rio Cuarto. Mansilla también
participo en la batalla de Pavón en el año 1861 y en la guerra del Paraguay, la
cual se desarrollo entre los años 1864 y 1870.
Lucio
V. Mansilla formo parte de lo que se conocería como la generación del 80, la
cual era una generación literaria compuesta por los políticos de la época,
quienes buscaban mostrar a través de sus textos que la Argentina estaba a la
altura de las distintas potencias del mundo, algunos de los autores que también
conformaron esta generación fueron Eduardo Wilde y Miguel Cané.
Los
autores de esta generación se vieron muy influenciados por aquellos que fueron
parte de la generación del 37, como Esteban Echeverría, Juan B. Alberdi y
Domingo Faustino Sarmiento. Ambas generaciones compartieron muchos
pensamientos, como que únicamente la clase letrada tendría el derecho para
conducir el país.
Aunque
la generación del 80 se vio muy influenciada por su predecesora, existieron
algunas diferencias muy marcadas entre ambas, la diferencia más destacada es
que los autores de la generación del 37 eran perseguidos políticamente y no
podían publicar todas sus obras dentro del país. Otra gran diferencia entre
ambas generaciones fue que los autores de la generación del 80 escribían por
placer, a diferencia de aquellos de la generación del 37 quienes lo hacían como
un trabajo.
Las
vanguardias ideológicas de la generación del 80 fueron el positivismo y el
liberalismo, ya que creían que confiaban en el progreso de la sociedad
insertando al país en un mundo industrializado, apuntando a terminar con la
barbarie dentro del país y nacionalizar la cultura del país.
La
escritura desarrollada por los autores de esta generación se destacaba por
tener una mirada irónica sobre la realidad, donde también dejaban ver su deseo
de modernización.
Las
causeries, término que significa “charla” en francés, son un tipo de texto
creado por Lucio V. Mansilla, que luego se haría característica de los
escritores que integraban la generación del 80. Lo que se buscaba lograr con
las causeries era entretener al lector con un texto breve, recalcar el humor y
la ironía que eran recursos utilizados con frecuencia, y también se buscaba que
los textos tengan el tono de una conversación. Estas comenzaron a publicarse el
16 de agosto de 1888 en el periódico Sud-América.
Mediante
estos textos Mansilla no le escribía a un público contemporáneo a su época,
sino que buscaba escribirle a un publico futuro, el cual pueda entender el
contexto de la época en que la causerie fue escrita. Todos estos textos son una
charla que mantiene Mansilla con el lector, un familiar, un amigo o su secretario,
quien tenia el trabajo de escribir las causeries ya que Lucio prefería
dictarlas. Mansilla recibía reseñas por cada una de las causeries que él
publicaba, por lo que no es extraño encontrar uno de estos textos donde el se
dirige a alguien que le compartió su opinión sobre uno de sus trabajos. También
es muy frecuente encontrar frases o párrafos enteros en otros idiomas, debido a
la condición de poliglota de Lucio Mansilla.
La
causerie que voy a desarrollar en este ensayo es “Cazuela”[3], en la cual Mansilla
mantiene una charla con el Barón de Passagem[4], comentándole acerca de
las ventajas y desventajas de consumir café, para luego compararlo con las
naranjas, y finalmente hablar de Cazuela, un paraguayo que importaba naranjas a
la Argentina.
2. DONDE
ENCONTRAR LAS CAUSERIES
El
primer tema a desarrollar en este ensayo será donde se encontraban las
causeries en el momento en que estas eran escritas, y donde se pueden encontrar
en este momento.
En
su momento, las causeries eran publicadas todos los jueves en el diario
Sud-América, y eran escritas para una elite de la sociedad, ya que para poder
adquirir este diario se necesitaba de una buena posición económica, además de
tener conocimiento de otros idiomas para lograr entender cada una de las
causeries.
En
la actualidad, todas las causeries de Mansilla fueron recopiladas en una serie
de libros, de los que se llegaron a publicar nueve volúmenes.
2.1
EL DIARIO SUD-AMÉRICA
El
diario Sud-América fue fundado por Carlos Pellegrini[5] en 1884 con el objeto de
contrarrestar los ataques del diario católico La Unión y combatir la
candidatura a presidente del Gobernador de Buenos Aires, Dardo Rocha[6]. De acuerdo con su forma
de financiamiento, su personal, su perspectiva de supervivencia y su estilo es
un producto híbrido a medio camino entre las publicaciones modernas del siglo
XX y los panfletos políticos que las anteceden.
Su
primer director fue Paul Groussac, Groussac y Lucio V. López llevaban adelante
la sección literaria. Estaba conformado por cuatro páginas divididas en siete
columnas. En las dos primeras páginas se resumía el contenido informativo,
desplegado de manera uniforme y con títulos que nunca superaban el diagrama de
las columnas. Mientras que en las dos últimas se colocaban los avisos. Luego
cambió de dueños y dejó de aparecer en 1892, como una sombra de lo que había
sido.
Una
pequeña parte de la sociedad era capaz de tener acceso a este diario, por lo
que la gran parte de las personas que vivían en la época en que las causeries
eran escritas no tenían acceso a estas, o simplemente no eran capaces de
comprenderlas debido a que no estaban completamente educados, o debido a los
distintos idiomas que Mansilla utiliza. Las causeries de Lucio Mansilla
comenzarían a publicarse el 16 de agosto de 1888 en este diario todos los
jueves, hasta el día 28 de agosto de 1890.
2.2
LAS CAUSERIES EN LA ACTUALIDAD
Todas
las causeries escritas en el transcurso de dos años durante los cuales estas
fueron publicadas en el diario Sud-América, fueron recopiladas luego de muchos
años en distintos libros para que todos sean capaces de acceder a estas.
En
la actualidad la mayoría de la población es capaz de acceder a estas, ya que
hay varias editoriales que recopilaron estos textos para unirlos en distintos
libros, así como también hay editoriales las cuales recopilaron estos textos
virtualmente y cualquiera es capaz de acceder a estos gratuitamente.
También
considero que hoy en día es mas sencillo comprender el significado de las
causeries para la mayoría de la población, ya que en su momento Mansilla
escribía para una población futura, la cual seriamos nosotros, y también es muy
común tener acceso a un traductor, ayudando a comprender las frases que
Mansilla incluía en otros idiomas.
Aunque
para poder comprenderlas por completo, es muy necesario tener en cuenta el
contexto y la época en que estas fueron escritas, y también con quien o quienes
estaba manteniendo la conversación. Mansilla utilizaba con frecuencia el
recurso de la ironía dentro de estos textos, por lo que hay que estar atento
para poder reconocer cuando esta hablando seriamente y cuando está utilizando
este recurso.
3. TRAMA
COMUNICATIVA
La
trama comunicativa es aquella que permite la interacción lingüística entre emisor y receptor, quienes
se ajustan a un turno de uso de la palabra. Su forma más común es el diálogo.
En ella es reconocible el uso relevante de las formas pronominales.
Teniendo
en cuenta el hecho de que todas las causeries representan una charla, con otra
persona o con los lectores, se puede observar claramente el cumplimiento o
transgresión de los recursos característicos de esta trama, especialmente las
máximas conversacionales.
Las
máximas conversacionales, propuestas por Herbert Paul Griece[7], son las reglas básicas
para interpretar una conversación. Explicadas de una forma sencilla, estas
consisten en hablar de forma clara, respetar el tema de la conversación sin
cambiarlo bruscamente y expresarse de forma clara y concisa. Las 4 máximas planteadas
por Griece son la máxima de modo, de calidad, de cantidad y de relevancia o
relación.
En
esta causerie Mansilla le cuenta a un amigo sus experiencias en Paraguay, y le
describe la vida y el trabajo de una persona que conoció allí, pero en ningún
momento obtiene una respuesta por parte del Barón de Passagem, sino que hace
parecer que el único que está hablando es Lucio.
Debido
a esto, no se puede analizar uno de las teorías de esta trama, la situación
comunicativa, planteada por Dell Hymes[8]. Esta teoría sostiene que
en el acto comunicativo hay un emisor, que transmite un mensaje mediante un
canal a uno o más receptores, para obtener una respuesta, provocando que quien
en un primer momento fue emisor pase a ser receptor, y quien fue receptor pase
a ser emisor. Para que esta se cumpla es importante que tanto el emisor como el
receptor compartan un mismo código, así como también el receptor debe tener un
referente para entender el tema del que se está hablando.
3.1
MAXIMA DE MODO
La
máxima de modo consiste en evitar la ambigüedad de lo que se expresa. Dicho de
otra manera, esta máxima consiste en contestar de una manera corta y clara.
Para esto nuestras intervenciones deben ser breves y ordenadas, para que el
receptor pueda llevarse una idea completa y detallada acerca del tema del que
se estaba hablando.
“Como el detalle puede ser una
receta útil, seré prolijo sobre el particular.
Es sabido que Voltaire era un gran
tomador de este especifico. Yo he visto, en el castillo de Ferney, la silla
poltrona en que el escribía, apoyando los pies en el marco de madera de una
chimenea patriarcal. Estaba este gastado por el roce continuo de los talones, y
aquella idem por el asiento constante de la taza sobre un aparato movible, que,
colocado a la diestra del celebre escritor, hacia oficios de mesa, cuyo aparato
era parte integrante de la poltrona mencionada”
En
este fragmento Mansilla está respetando esta máxima como lo anticipa con la
primera oración, ya que está describiendo el lugar de trabajo de Voltaire, y lo
hace de una manera detallada y ordenada lo cual nos permite entender como era
este espacio de una manera muy completa. También podemos decir que lo hace de
una forma breve, porque podemos sentir que da la información justa y necesaria
para poder comprender como era este lugar.
3.2
MAXIMA DE CALIDAD
Esta
máxima consiste en que todas las personas que participaran de la conversación
van a entregar una información veraz. Lo cual quiere decir no expresar ideas de
las que no se tenga evidencia o afirmar algo que se crea que es falso.
“Diré solamente, por lo que a los
empíricos interese, que el café es astringente y la naranja purgante. Hablo en
nombre de mi experiencia personal, y sin que se me de un ardite de lo que
puedan decir los sabios por estudio y por carrera, vulgos médicos”
En
esta cita Lucio está comparando el café con las naranjas, y le está atribuyendo
dos características muy distintas a cada uno. Como el mismo menciona, él no
tiene la evidencia para afirmar esto, sino que simplemente está hablando sobre
su experiencia personal y lo que le generan cada una de estas. En este caso no
se está cumpliendo la máxima de calidad ya que Mansilla no está dando
información veraz, o de la cual tenga una evidencia contundente que la
respalde.
3.3
MAXIMA DE CANTIDAD
Esta
máxima consiste en la precisión de la información entregada. No es necesario
otorgar más información de la que solicita el interlocutor.
“Sabrán ustedes que los millones de
naranjas que se consumen en el Rio de La Plata, no digo cada año, cada mes, son
oriundas en su mayor parte del Paraguay”
En
esta cita Mansilla está dando una información exacta de cuantas naranjas se
consumen mensualmente en el Rio de La Plata, así como también explica que estas
son importadas desde el Paraguay. En ninguno de los dos casos da vueltas u
otorga más información de la necesaria.
3.4
MAXIMA DE RELEVANCIA O RELACIÓN
Esta
máxima implica en no cambiar el tema del que se está hablando para desarrollar
otro, debido a que esto desvirtúa la conversación.
“Conozco en Buenos Aires algunas
galerías de pintura, de aficionados, que podrían venderse en un millón, si
hubiera mas gusto por las bellas artes, que no tienen otro origen, no obstante,
el correspondiente lote de certificados fehacientes que el propietario guarda
en sus gavetas, empaquetados como un tesoro, para honra y gloria de su
prosapia.”
Este
es un claro ejemplo de una transgresión a la máxima de relevancia. Hasta este
momento, Mansilla estaba hablando sobre Voltaire y como el tomaba café, para
luego cambiar completamente de tema y hablar sobre galerías y como la sociedad
no aprecia las bellas artes. Este tema no vuelve a ser tratado en ningún
momento de la causerie, mientras que inmediatamente luego de esta cita se
retoma la conversación sobre el café, por lo que podemos afirmar que este
párrafo no tiene ningún peso o importancia dentro de la causerie.
3.5
COMUNICACIÓN SIMULTANEA Y COMUNICACIÓN DIFERIDA
Existes
dos tipos de comunicación, estos son la comunicación simultanea y la
comunicación diferida. La primera ocurre cuando el tiempo de emisión y
recepción es el mismo, un ejemplo de esto puede ser una simple charla con un
amigo o un familiar. Por otro lado, las comunicaciones diferidas son aquellas
en las que entre la emisión y la recepción transcurre un tiempo considerable,
un ejemplo de este tipo de comunicación puede ser una carta, ya que hay una
diferencia de tiempo desde el momento que alguien la escribe y que el
destinatario la lee.
En
la causerie trabajada, podemos afirmar que se trata de una comunicación
simultánea, ya que al principio de esta Mansilla nos deja saber que la
conversación se llevo a cabo luego de una comida en el Paraguay y que ambos
estaban juntos en ese momento, por lo que no hay un tiempo de diferencia entre
la emisión y la recepción.
4. TRAMA
NARRATIVA
La trama narrativa es
la secuencia de un cuento, novela, poema o historia. Se emplea en los textos
narrativos, aquellos que cuentan una historia, y tiene una estructura y
elementos particulares.
Esta trama se basa en el desenvolvimiento de la
historia y de todos los elementos que ocurren en ella. Se caracteriza por darle
al lector un sentido de causa y efecto. Gracias a ella se provoca interés en el
lector y se genera un sentido lógico a la historia. La narrativa se encuentra,
la mayoría de las veces, como categoría de ficción; como es el caso de las
novelas y las historias. Pero se puede contar una historia con personajes
reales, como el estilo de las biografías y las autobiografías. Es por eso que
cualquier texto narrativo puede y debe tener trama.
A
lo largo de esta trama, voy a desarrollar el análisis detallado sobre tiempo,
modo y voz de un texto. También serán desarrollados los cuadros actanciales y
las secuencias narrativas.
4.1 ANALISIS DEL RELATO
TIEMPO
·
Orden:
este análisis determina la manera en la que están narrados los hechos. Esta
categoría se puede analizar como cronológico o acronológico.
En
el caso de “Cazuela” el orden es acronológico, debido a que Mansilla le cuenta
a su amigo lo que vio en la frontera entre la Argentina y el Paraguay. Es
decir, hay una diferencia entre el tiempo del enunciado y el de la enunciación.
El tiempo de la enunciación es la comida en el Paraguay que Mansilla tiene con
el Barón de Passagem, mientras que el tiempo del enunciado es el momento en que
Lucio presencio como se llevaba a cabo esta venta de naranjas.
·
Duración:
permite acelerar el ritmo narrativo o desacelerarlo. Es lo que determina que el
ritmo narrativo sea más o menos lento. Las cuatro clasificaciones que existen
en esta categoría son la escena, permite que el ritmo narrativo avance
rápidamente porque los personajes dialogan entre sí, la pausa, esta categoría
hace que la narración se detenga coincide con las descripciones de personajes,
lugares y hechos, el resumen, permite avanzar rápidamente en la historia
narrada y finalmente la elipsis, la cual es no contar hechos, por ser estos
demasiado importantes o por carecer de importancia para la historia que se está
narrando.
En
la causerie elegida se pueden destacar varias descripciones y un ritmo
narrativo algo lento. Por esto podemos afirmar que la duración predominante en
este texto es la pausa, la cual coincide con las descripciones de personajes,
lugares y hechos.
“Este
muelle varía de longitud, según las crecientes del rio o las lluvias. Pero
regularmente tiene doce varas. El ancho no pasa de dos pies. Los tablones no
están juntos; de modo que, sumando la abertura, puede entenderse una vara. Nada
más.”
Mansilla,
Lucio V., “Cazuela”, en “Entre-Nos Causeries del jueves”, Editorial del
cardo, pp 164
·
Frecuencia:
esta categoría determina cuantas veces se narró un hecho especifico y cuantas
veces sucedió. La categoría tiene dos variantes, la cuales son relato e
historia, el relato es contar un acontecimiento y la historia es el hecho que
ocurrió. Para determinar qué tipo de frecuencia predomina no se debe incluir
una cita del texto, pero es de suma importancia justificar la respuesta. Hay
cuatro subcategorías para analizar la frecuencia, las cuales son el relato
singulativo, se relata una vez lo que pasó una vez en la historia, el relato
singulativo anafórico, se relata varias veces lo que pasó varias veces en la
historia, el relato repetitivo, se relata varias veces lo que pasó una vez en
la historia, y finalmente el relato iterativo, en el que se relata una vez algo
que sabemos que pasa siempre en la vida del personaje.
La
frecuencia predominante en este texto es el relato iterativo, en el cual se
relata una vez lo que pasa repetidas veces en la vida del personaje. Esto
ocurre cuando Mansilla habla sobre Cazuela y su trabajo, Lucio cuenta solo una
vez como es todo esto, pero para Cazuela esta es su rutina.
MODO:
es la manera en la que están narrados los sucesos. Se subdivide en dos
categorías, relato de acontecimientos y relato de palabra
Relato
de acontecimientos: es la secuencia narrativa de los hechos.
Esta categoría se analiza realizando una breve síntesis a forma de tesis
formada por oraciones unimembres. No existe un mínimo o un máximo de oraciones
para realizar, el número de estas va a depender de que tan extenso sea el texto
y la capacidad de resumir que tenga quien la elabore.
A
continuación, voy a realizar la secuencia narrativa de “Cazuela” a modo de
ejemplo
1) Descripción
del castillo de Ferney
2) Comparación
sobre como Mansilla y Voltaire preferían el café
3) Explicación
de las ventajas de tomar el café amargo
4) Comparación
entre el café y las naranjas
5) Descripción
de un muelle entre Argentina y el Paraguay
6) Importación
de naranjas desde el Paraguay hacia Argentina
7) Presentación
de Cazuela
8) Descripción
de Cazuela
9) Divorcio
de Cazuela
Relato
de palabra: está constituido por las subcategorías
distancia y perspectiva
·
Distancia: esta subcategoría nos permite
determinar la proximidad del narrador sobre los hechos de los que está
hablando. Hay tres maneras que indican la posición del narrador, estas son el
discurso narrativizado, es cuando hay un narrador que relate los hechos, el
discurso directo, es cuando el narrador no interviene y deja que los personajes
dialoguen entre sí, y el discurso indirecto, cuando el narrador dice lo que
dicen los personajes.
Este
caso se trata de un discurso narrativizado debido a que Mansilla es el narrador
que relata los hechos.
·
Perspectiva: esta subcategoría determina
el punto de vista desde el cual se narran los hechos. Existen tres
focalizaciones para analizar esta categoría, la focalización cero, el narrador
ve todo lo que los personajes hacen, la focalización interna, los hechos se
narran desde la perspectiva del protagonista y vemos solo lo que él ve, y la
focalización externa, es cuando el autor ingresa en su propio universo
ficcional y es un personaje de la historia.
“Cazuela”
tiene una focalización interna, ya que Lucio es el narrador y el protagonista
al mismo tiempo, y nosotros somos capaces únicamente de ver lo que el
protagonista ve.
VOZ:
esta categoría analiza al narrador y sus características
·
Persona:
aquí se determina cuantas voces narran la historia. Los hechos pueden ser
narrados por una voz, lo que provoca que el narrador sea homodiegético, el cual
puede ser testigo o autodiegético (protagonista). Mientras que si la historia
es narrada por más de una voz esta categoría se analiza como heterodiegética.
Mansilla
es el único narrador en la causerie, y al mismo tiempo él es el protagonista,
por lo que en esta categoría el narrador es homodiegético, debido a que los
hechos son narrados solo por una voz, y autodiegético, debido a que este
narrador es el protagonista.
·
Niveles narrativos:
aquí se determina si los hechos narrados son irreales o tienen una relación con
la realidad. Si los hechos narrados pertenecen únicamente a la ficción el texto
tiene un nivel intradiegético, mientras que si estos son verosímiles y pueden
ocurrir en la realidad el texto tendría un nivel extradiegético. Por otro lado,
existe también el nivel metadiegético, este es cuando se incorporan en la
ficción otros tipos de textos como cartas, telegramas, blog, noticias, etc.
En
el caso de “Cazuela” claramente estamos hablando de un nivel extradiegético, ya
que Mansilla cuenta sus experiencias en el Paraguay, por lo que todo lo que se
cuenta es real.
·
Tiempo de la narración:
determina cuando cuenta los hechos el narrador, es decir los relata cuando ya
sucedieron o antes de que sucedan. Si los hechos narrados ya sucedieron el
tiempo es ulterior, si los hechos son narrados antes de que ocurras el tiempo
es anterior, y si los hechos son narrados a medida que estos ocurren el tiempo
es simultaneo. También existe el tiempo intercalado, en el que el narrador va y
viene en el tiempo con los hechos que narra, es decir que aparecen relacionados
el tiempo ulterior, con el simultáneo o el simultáneo con el anterior.
En
esta causerie el tiempo de la narración es ulterior, porque todos los hechos
que se cuentan ya ocurrieron en el pasado.
4.2
CUADROS ACTANCIALES
Los
cuadros actanciales de
Greimas[9] son estructuras simplificadas de
los roles que asumen los personajes en un relato o texto cualquiera asumen para
el desarrollo de la historia o argumento.
Los cuadros se realizan individualmente por
cada personaje que se quiera analizar, y con estos podemos ver que buscaba
lograr el personaje con sus acciones, que lo ayuda y que se le opone. Es
importante dejar en claro que se puede realizar más de un cuadro por personaje,
esto puede ocurrir debido a que en el transcurso de la historia este cambia su
objetivo, o simplemente que tiene dos o más objetivos al mismo tiempo.
Dentro de estos cuadros hay 5 roles
fundamentales:
·
El rol del sujeto, quien es el actante que
desea un objeto
·
El objeto, es lo que el sujeto desea. Este
puede ser dinero, poder, felicidad o cualquier otro valor
·
El rol del ayudante, es quien orienta al
sujeto para que obtenga su objeto de deseo
·
El rol del oponente, es quien limita las
acciones del sujeto, buscando que este no pueda obtener su objeto de deseo
·
Y finalmente el rol del destinador, el
cual es el conjunto de hechos
deseados o destinatario orientado del deseo
A
continuación, voy a realizar el cuadro actancial de Cazuela dentro de la
causerie a modo de ejemplo:




![]()
![]()
![]()

Como se puede apreciar,
el rol principal es el del objeto de deseo, y los otros cuatro roles están
directamente relacionados a este.
5.
TRAMA DESCRIPTIVA
La trama
descriptiva es un tipo de estructura narrativa que presenta la
información del texto a través de las características, cualidades y detalles de las
personas, cosas, hechos o ambientes que intervienen en la historia.
Con la trama descriptiva
se expresa la percepción del mundo sensorial. Es decir, consta de un excesivo
detalle en el planteamiento de lo material y sensible, desde el tacto, olfato,
gusto, audición y vista.
La función de la descripción es
detallar y mostrar. Se centra en el cómo son y cómo ocurren las cosas. Para
ello, expone con palabras características o cualidades de la realidad que está
representando.
Por esto, hace uso especial de
los adjetivos, los cuales le permitirán dar cualidades
determinadas.
Estos dan información sobre la
ubicación, composición, cantidad, tamaño, color, variación con el tiempo,
antigüedad y demás condiciones que pueden poseer de forma permanente o
transitoria las cosas.
5.1
TIPOS DE TEXTOS DESCRIPTIVOS
Los textos descriptivos son de dos
tipos, estos son los textos técnicos y los textos literarios.
Los textos técnicos son aquellos
en los que el autor explica con un lenguaje
claro, preciso y objetivo los procesos y metodologías que deben aplicarse para
desarrollar una actividad científica.
Su objetivo es
que los lectores entiendan lo que hay que hacer y sigan las instrucciones
presentadas. Tales instrucciones provienen de investigaciones científicas y
tecnológicas previas.
Ejemplos de
textos técnicos pueden ser los manuales, los instructivos de aparatos
eléctricos y electrónicos, guías, catálogos, estudios médicos, etc.
Por otro lado,
los textos literarios son materiales escritos con intención de expresar ideas y
emociones, representar situaciones o narrar historias desde un punto de vista
subjetivo, con un lenguaje abierto a múltiples interpretaciones. Son literarios
los textos englobados en géneros como la poesía, la narrativa, el teatro y el
ensayo.
La principal
finalidad del texto literario es el placer estético que se deriva de la
lectura, y por ello los autores, en sus propios y diversos estilos, buscan la
innovación del lenguaje y el impacto en el lector, más allá del contenido real.
5.2 SIGNIFICADO Y SIGNIFICANTE
Los signos
lingüísticos son las palabras y que todas ellas cuentan con dos componentes,
uno material y otro concepto puramente mental. Ambos serían los que darían
forma al signo.
Para poder
distinguir fácilmente estos dos componentes Saussure[10]
denominó a estas partes del signo lingüístico como significante y
significado. Estos se encuentran unidos irremediablemente por un vínculo
arbitrario. Dicho de otro modo, una palabra cualquiera, vista de forma visual o
leída, poco tiene que ver con la imagen real a la que hacen referencia, por lo
tanto, no existe lógica para seguir este vínculo.
El significado,
es la representación psíquica que hace nuestro cerebro de esa imagen acústica
producida por el significante. Para Saussure, el significado es la idea
que conformamos en nuestra cabeza tras haber escuchado o leído la
palabra. Esta no tiene por qué corresponderse al cien por cien con el objeto
real, sino con la idea que la persona que lo percibe tiene del mismo.
El significante es la imagen acústica del
concepto o idea que se quiere expresar, pero no es el sonido. Dicho de otro
modo, el significante es la representación acústica que nuestro
cerebro hace la cadena de sonidos que escuchamos cuando se pronuncia una
palabra. En el caso de que esta aparezca escrita, también se produce una imagen
de este tipo, ya que cuando la leemos el sonido de la palabra se genera en
nuestra cabeza sin necesidad de producir ningún tipo de alteración acústica.
5.3 LENGUAJE CONNOTATIVO Y DENOTATIVO
El lenguaje connotativo es el que se emplea de forma figurada
o simbólica. De esta forma, no comunica únicamente información, sino
que también aporta sentimientos y sensaciones.
Este tipo de lenguaje se
utiliza mucho en diferentes entornos, como el uso cotidiano y coloquial, pero
también se encuentra bastante en los textos literarios.
Se debe a que se refiere a las posibilidades sugestivas y ambiguas del
lenguaje, de modo que su estética es definida y con estilo, capaz de expresar
emociones de manera subjetiva, lo que lo lleva a permitir diferentes lecturas o
interpretaciones.
En resumen, el léxico
connotativo permite el uso de una palabra en sentido figurado, apoyado
en hechos circunstanciales que dependen del contexto, pudiendo usarse como
comparación, poesía, etc.
El lenguaje denotativo es el que usa la palabra acorde
a la realidad, en sentido totalmente objetivo.
Es decir, cuando se usa una forma de expresión para decir algo tal cual es, se
dice que se ha hecho utilizando este tipo de lenguaje, de manera objetiva,
comunicando con total claridad, en el ánimo de ser perfectamente entendible sin
necesidad de que el receptor u oyente tenga que hacer ningún tipo de
interpretación, y sin uso de simbologías.
Así que se puede decir
que este tipo de lenguaje se utiliza como referencia a un hecho o un dato, de
forma directa, es decir, lo denota y lo nombra. Por
eso no es tan habitual encontrarlo en textos literarios.
Es un lenguaje que se
utiliza para informar y transmitir información, de
forma que solo se puede leer de una forma y no admite interpretaciones varias o
libres, aunque podría tener cierta complementación respecto a la connotación,
pero no es lo habitual.
6. CONCLUSION
Para
terminar con este ensayo quisiera dejar en claro la importancia de las
distintas tramas trabajadas a lo largo de este en cualquier texto, y dejar en
claro que al menos una de estas debería encontrarse en todos los textos.
Considero
que trabajar con una causerie de Lucio V. Mansilla facilito este trabajo, ya
que uno es capaz de reconocer más de una trama simplemente. Lo que me llamo la
atención es como estos textos pueden ser analizados desde tantos ámbitos
diferentes, siendo que las causeries no son extensas ni tampoco son difíciles
de entender.
Este
trabajo muestra la importancia del análisis de un texto, de su narrador, de sus
personajes, de sus signos lingüísticos, etc. Teniendo en cuenta todos estos
análisis somos capaces de comprender mejor el texto trabajado, su objetivo y a
quien o quienes estaba dedicado.
Escribiendo
este ensayo tuve que volcar todos mis conocimientos sobre la materia en los
últimos tres años de mi educación secundaria, lo cual me será de mucha ayuda a
la hora en que tenga que realizar otro trabajo similar. Volver hacia contenidos
que fueron trabajados hace más de un año, de los cuales no tenía tantos
recuerdos, me ayudo a reforzar mis conocimientos generales de la materia.
Para
finalizar, fue una muy buena experiencia trabajar con una causerie, un tipo de
texto del cual no tenía ningún conocimiento, debido a las complejidades que la
rodean. Así como también me pareció una gran experiencia trabajar con Lucio V.
Mansilla, un escritor con una vida muy particular, el cual me sirvió de
introducción al resto de autores que componen la generación del 80.
7.
EPILOGO
Demostrar
todos los conocimientos adquiridos a lo largo de mis cinco años de educación
secundaria en este ensayo no fue nada sencillo, tomo mucho tiempo y dedicación.
El esfuerzo que requiere hacer un trabajo tan extenso como este es algo que
nunca me había tocado realizar.
Llegar
a este punto, el final del ensayo, me genera una gran satisfacción y alivio. Es
la mejor manera para cerrar un ciclo en mi vida, ya que para realizar este
trabajo tuve que retroceder a lo largo de estos últimos cinco años en busca de
contenidos para incluir.
Para
el final de todo este trabajo, quería dedicarle un párrafo de agradecimiento a
la profesora María Luisa Frey, quien me impulso en un área en la que nunca me
destaque, y me demostró que soy capaz de escribir textos tan complejos y
detallados como este, o incluso más. Luego de estos tres años siendo su alumno,
me voy de la escuela con la capacidad de escribir, leer y comprender cualquier
tipo de texto.
8. WEBGRAFIA
·
Wikipedia (2023) Barón de Passagem. Recuperado
de Delfim
Carlos de Carvalho, Baron of Passagem - Wikipedia
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Editorial Grudemi (2018). Generación del 80. Recuperado de
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9. ANEXO
Entre Nos: “Cazuela”
Lucio V. Mansilla
A mi noble
amigo el Barón da Passagem, después
de una comida Contra veneno -
triaca, agua fresca - cuando hay sed,
para las sardinas - vino, para el hombre - la mujer.
I
El café
Llegar
al Paraguay y venirme la inspiración -léase la comezón de escribir- es todo
uno.
Consistirá en las enormes dosis de café que bebo.
Como el detalle puede
ser una receta
útil, seré prolijo
sobre el particular.
Es sabido que Voltaire
era un gran tomador de este específico. Yo he visto,
en el castillo de Ferney,
la silla poltrona en que él escribía,
apoyando
los pies en el marco de madera de una chimenea patriarcal. Estaba éste gastado por el roce continuo de
los talones, y aquella ídem por el asiento
constante de la taza sobre un aparato movible, que, colocado a la diestra
del célebre escritor, hacía oficios de mesa, cuyo aparato era
parte integrante de la poltrona
mencionada.
Esto
aseguraba el guía , con toda seriedad y aire de profunda convicción, mostrando dos grandes muescas en el nogal
del marco y una cavidad circular en la caoba del aparato.
Estas
afirmaciones no se ponen en duda. Sucede con ellas lo que con las balas francesas, inglesas o prusianas
auténticas, por supuesto, que le venden
al viajero en el campo de Waterloo, hechas la víspera en Bruselas; o con las esfinges en miniatura
descubiertas al pie de las Pirámides, que son barro amoldado la noche antes en El Cairo por el industrioso cicerone
.
Hay que creer en lo antiguo,
o que reventar.
La
credulidad tiene, en estos casos y en otros, grandes ventajas sobre el escepticismo. Es un modo fácil, cómodo y
barato de hacerse de un museo de antigüedades.
Conozco en Buenos Aires algunas galerías
de pintura, de aficionados, que podrían
venderse en un millón, si hubiera más gusto por las bellas artes, que no tienen otro origen, no obstante el
correspondiente lote de certificados
fehacientes que el propietario guarda en sus gavetas, empaquetados como un
tesoro, para honra y gloria de su
prosapia.
Así
va el mundo, y así son las aberraciones del derecho de propiedad. El que posee no es sólo beato por el hecho;
lo es, para mayor abundamiento, por
una infinidad de inefables ilusiones.
He
hablado de Voltaire y del café, y quería decir, aunque esté de más, que entre
aquél y yo hay varias
diferencias sustanciales.
Primero, él era
Voltaire, y yo soy un prójimo cualquiera.
Segundo,
él tomaba el café siempre caliente, como que escribía en climas fríos, y en taza y con azúcar, y única y
exclusivamente para reparar sus potencias cerebrales; y yo lo tomo por causas muy diversas y en formas
muy
distintas.
Lo
tomo, porque me gusta, y amargo, y para tonificar el estómago de mi bestia, un tanto estragado por el
excesivo fumar y otras yerbas, y en taza y
en vaso y en mate, sustituyendo la yerba, frío y caliente, como candial con yema de huevo batida, como cae, y en
toda clase de posiciones y situaciones,
y sobre todo, lo tomo para ayudar la digestión y como antídoto contra la siesta.
Las
ventajas fisiológicas y psicológicas de este plan, método o sistema, son infinitas.
Veamos las principales.
Una
erupción cutánea permanente en el pecho y en la espalda, de aquí la necesidad de bañarme todos los días:
primera sensualidad. Dígase cuanto se quiera, los sectarios de Epicuro son menos
de lo que se niega y muchos más de lo que uno mismo cree. Esta filosofía
persistirá con sus modificaciones idealistas, mientras la naturaleza humana no cambie.
Un sueño inquieto y liviano , como suelen
decir -yo siento
el vuelo de una mosca-. No haya miedo de que me maten
dormido. Diríase una fruición epiléptica intermitente, llena de larvas, de visiones, de evocaciones, de
transformaciones
de crisálidas, como si por cada poro de la periferia penetrara y desfilara hasta el núcleo encefálico una región fantástica
de genios microscópicos, en una
palabra, una intoxicación febril a lo Edgardo
Poe, salvo que yo no puedo ni oler el alcohol, que me permite ver
dormido, lo que es una
compensación, todo cuanto el realismo prosaico de la vida ha rotulado ya con su fatal etiqueta, lasciate ogni speranza
: batallas
ganadas, montañas de oro, piedras preciosas acumuladas...
Durante
la vigilia, en toda zona y estación una traspiración suave, más o menos copiosa, lo que me obliga a usar camiseta
y faja de franela y dos pares de medias, lo mismo bajo cero grados
del termómetro que cuando pasa de
40, que es otra compensación, apelo a los higienistas; y de yapa una especie de hormigueo espiritual, que no
puedo explicar bien sino diciendo que
a veces se me figura que dentro de mi cabeza hubiera como una bola de fuego, girando perennemente sobre sí
misma, sin nunca jamás enfriarse, antes
por el contrario, siendo, con la edad y los desengaños, cada vez más vivaces las luces artificiales producidas
por su sempiterno revolver; y finalmente,
y como consecuencia, sin duda, de estas deliciosas anormalidades, un don casi preternatural de ubicuidad, que es mi
orgullo; pues no es un misterio en
mi tierra natal lo mucho que ya he viajado,
tanto
que si el título fuera apetecible y lícito gestionar honores, yo reclamaría para mí el de Judío errante ,
con mejor derecho que el de General.
A
todas las susodichas excelencias del café, agréguese la sospecha fundada de que es un excitante intelectual (lo
recomiendo a los diaristas desprovistos
de asuntos), y dígaseme ahora si ha valido o no la pena de rendirle
a Cazuela el homenaje de tan largo exordio.
II
La naranja
La
asociación de las ideas suele provenir de una ebullición inconsciente de antítesis.
Explícome
así cómo es que teniendo otro plan y propósito preconcebidos, cuando escribí el rubro Cazuela , haya
llegado maquinalmente a este segundo
parágrafo y que todavía me vea forzado a aplazar lo principal para un tercero, debiendo ocuparme en éste, so
pena de no ser lógico, de una fruta
antípoda, en sus efectos, del café, pues nadie me negará que si éste calienta,
la naranja refresca.
Si
la expresión lírica no me traicionara siempre que la llamo en mi auxilio, aquí escribiría unas coplas que
probarían, como el epígrafe, que si el vino es bueno contra
las sardinas, la naranja es superior contra el
café
Diré
solamente, por lo que a los empíricos interese, que el café es astringente y la naranja purgante. Hablo
en nombre de mi experiencia personal,
y sin que se me dé un ardite de lo que puedan decir los sabios por estudio y por carrera,
vulgo médicos.
Sabrán
ustedes que los millones de naranjas que se consumen en el Río de la Plata, no digo cada año, cada mes,
son oriundas en su mayor parte del Paraguay.
Y
como aquí no se cultiva el café -siendo su gran productor el Brasil-, bien puede decirse, haciendo una metáfora
macarrónica, que mientras el Brasil
nos aprieta, el Paraguay nos alivia, o que mientras el uno nos calienta, el otro nos refresca.
Estas
naranjas, con raras excepciones, se acopian y se cargan pocas leguas abajo
de la Asunción, en un sitio
llamado Villeta. Era una
aldea floreciente en otro tiempo.
Pero,
como dijo el poeta argentino, "vino la guerra, y su saña no ha dejado
nada en pie".
En
la estación propicia, los vapores de la carrera entre Buenos Aires y la Asunción, zarpan de aquí generalmente un par de horas antes de ponerse el sol.
Al
anochecer, ya están atracados a la barranca de Villeta, mejor dicho, al muelle primitivo, que no es más que una
larga planchada, colocada sobre gruesas
estacas de palo fuerte, sujetas y trabadas con toda seguridad, por medio de un cordaje natural -el ysypó -,
que es una enredadera utilísima para estos fines. Los indios del Chaco se sirven de ella para construir
sus
chozas y angadas . Resiste a la humedad y a todas las intemperies. Diríase un alambre vegetal, que se elige a
voluntad, según el grosor que se necesita.
Este
muelle varía de longitud, según las crecientes del río o las lluvias. Pero regularmente tiene doce varas. El
ancho no pasa de dos pies. Los tablones
no están juntos; de modo que, sumando la abertura, puede entenderse una vara.
Nada más.
Cuando el vapor llega todo está listo:
las pirámides de relucientes
naranjas
y los cargadores. La operación se hace preferentemente de noche, por la fresca; benéfica para la remoción
de la fruta, reparadora para la fatiga humana.
Las naranjas han empezado a llegar, desde el día antes, de puntos
distintos
y distantes, en carretas, a lomo de mula, a caballo, conducidas sobre
la cabeza.
Las
pirámides varían de tamaño y de forma. El dueño las cuida y el especulador que las ha comprado, siempre
un empresario rico de la Asunción,
recién las recibe a bordo. Aquí se ha improvisado de antemano, sobre la cubierta, un verdadero corral.
Hay vapores que cargan medio millón
en cinco horas. Surcando con esas trojas el río Paraná parecen todo menos
buques.
El
acarreo comienza, llevando cada cual cuenta y razón de lo que le pertenece. Este, de lo que vende. Aquél,
de lo que compra. El comisario del buque, de lo que recibe, para el consignatario de abajo .
Jamás
hay disputas. Todo se hace alegremente y cantando. El paraguayo no está triste, cuando trabaja, sino por
dentro. Agréguese que aquí no tienen nada que hacer los hombres. Los cargadores son mujeres y no hay discusión sobre esto: la musa de Eva es más
retozona que la de Adán. Prueba de ello lo
que en esta coyuntura se oye hablado y cantado. Los que entienden guaraní
son los que más saborean
la malicia del sexo. Es aquélla una
lengua llena de
doble sentido, como toda
lengua elíptica.
Visten estas mujeres un tipoy o camisa blanca
corta, ceñida a la cintura.
Hay mucho que sospechar y que ver al través de aquellos
pliegues sin almidón...
Cada mujer lleva un farol en la mano derecha y en la cabeza
una tipa cónica de tres cuartas de
boca, con capacidad para cien naranjas, que
suele sujetar, en casos críticos, con
la izquierda.
Vienen
cargadas, derechas como un huso, arrojan su tanda sobre la cubierta, cantan su punto, y se vuelven
por el estrecho y movedizo puente, cruzándose unas con otras,
sin tocarse ni tropezar, pellizcándose al
pasar,
dirigiéndose agudezas, cantando, riendo, sin dar nunca muestra de fatiga, y suelen ser cincuenta, cien,
doscientas, conforme la fruta acopiada y Cazuela está ahí acurrucado sobre la orilla
de la barranca
-porque
él es el empresario de esta faena-, siguiendo con ojos llenos de lubricidad el vaivén de aquella comparsa
infatigable y voluptuosa, esclava de
la pobreza, y cuyos trajes talares flotando al viento reflejan en las mansas aguas del puerto lo que por otra
parte no se preocupan mucho de ocultar.
¡Oh!
si Cazuela estuviera solo. Pero su cancerbero no lo pierde de vista, y aunque mujer es varonil.
Cazuela es casado y... por la iglesia.
III
Divorciado
La multitud
tiene el instinto
de los apodos.
Mirando
a este hombre no se imagina uno que su nombre patronímico pueda ser otro que Cazuela. Su cara se parece a ese tiesto
culinario como un
huevo
a otro huevo. La costumbre hace ley. Cazuela ha aceptado la de su destino. ¿Qué le importa a él cómo le
pusieron en la pila de Génova, ni cómo
se llamaban sus padres, si tal como aquí lo apellidan y conocen es popular
y querido?
Cazuela es bueno, trabajador, generoso, hospitalario, honrado
y ha ganado, sudando la
gota gorda, con qué vivir. Pero no hay felicidad completa, y Cazuela
tiene penas y anda cabizbajo y
triste.
La
mujer lo ha abandonado y le ha puesto pleito. Cuestión de celos mutuos, dicen.
Cazuela reflexiona... La mujer le ha
salvado la vida varias veces.
Es
una amazona sargento 1º, sin duda, del tiempo de López, capaz, según las mentas,
de gobernar con firmeza una ginecocracia turbulenta; y sin
embargo,
Cazuela, que es tímido, le ha puesto las manos, sin que ella intentara rebelarse por esto. Prueba
evidente de que Juan Jacobo tenía razón
al decir: "en lo que tienen de común son iguales, en lo que tienen de diferente no son comparables".
Villeta está de duelo.
Hay vírgenes con velas -promesas- rogando a Dios y a los santos,
que vuelva la oveja descarriada a su redil.
Cazuela le teme al pleito; "se gastan tantos
sellos" -decía, el otro día.
Luego
está tan acostumbrado a ELLA, que más le perdonaría. ¡Oh, admirable poder
de la costumbre!
Todo es hábito.
"Para el hombre,
la mujer."
Y aquí acabo; ¡no hay más
café!..., exclamado para consuelo de Cazuela:
T'is better to have loved and lost,
Than never to have loved at all.
[1] Dicho de una persona: Que habla
varias lenguas. Usado, usada o usadas también como sustantivo
[2] Mansilla, Lucio
V., “Una excursión a los indios ranqueles”, Editorial del cardo, pp xz
[3]
Mansilla,
Lucio V., “Cazuela”, en “Entre-Nos Causeries del jueves”, Editorial del
cardo, pp 157-168
[4] Barón de Passagem
(Rio de Janeiro, 13 de abril de 1825 – Rio de Janeiro, 19 de mayo de 1896)
oficial naval brasileño que luchó en la Guerra del Paraguay.
[5] Carlos Enrique José Pellegrini (n.
Buenos Aires, 11 de octubre de 1846 - 17 de julio de 1906) fue un
abogado, periodista, traductor público y político argentino
[6]
Dardo Rocha (Buenos Aires, 1 de septiembre de
1838 - ib., 6 de septiembre de 1921) fue un abogado, político,
diplomático, militar, periodista y docente argentino
[7]
Herbert Paul Griece (13 de marzo
de 1913, Birmingham, Inglaterra - 28 de agosto de 1988, Berkeley, California)
filosofo británico
[8]
Dell Hathaway Hymes (7 de junio de
1927, Portland, Oregón - 13 de noviembre de 2009, Charlottesville, Virginia)
sociolingüista, antropólogo y folclorista
[9] Algirdas Julius Greimas (Tula , Rusia, 9
de marzo de 1917 – París, 27 de febrero de 1992) lingüista e investigador de
origen lituano
[10] Ferdinand de Saussure (Ginebra, 26 de
noviembre de 1857-Vufflens-le-Château, 22 de febrero de 1913) fue un
lingüista, semiólogo y filósofo suizo

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